Desde el martes 6 de diciembre, hasta el domingo 11 de diciembre, el recinto ferial de Madrid acogerá a más de 70.000 visitantes, con unas 250 actividades aproximadamente, 51 empresas colaboradoras y más de 35.000 metros cuadraros de exposición, para desarrollar la conocida feria de ocio infantil y entretenimiento Juvenalia. Este año, Juvenalia 2022, será el undécimo salón de ocio que acogerán y organizarán los recintos de IFEMA.
Pero, ¿qué es Juvenalia? Esta feria nace con fines de ocio y educativos para familias enteras, puesto que está enfocado en niños de 0 a 14 años, aunque los más mayores podamos incluirnos en algunas actividades que nos encantan… ¿Veis como digo que es para toda la familia? Fomentar la educación, compartir momentos con los padres, que tan ajetreados viven entre trabajos y obligaciones… Juvenalia es el día de parar, de dejarse llevar con la edad que tengas y disfrutar junto a los más pequeños de la casa como uno solo.
Ayer, en la apertura de sus puertas, estuvimos nosotros, expectantes y pendientes de todo para poder contároslo lo más detalladamente posible, aunque siempre sabéis que os digo, que lo mejor es verlo por uno mismo.
Como bien rezaba la propia página del evento, no faltaron teatro, videojuegos, robótica, juegos tradicionales, área creativa, plaza culinaria, deportes, magia, música… En cuanto al teatro, tuvimos el inmenso placer de vivir el aprendizaje, en primera fila, de los alumnos de Broadway Academy, dándolo todo como auténticos artistas que son y sin olvidar, La escuela de Circo, que acompaña a pequeños y mayores en su paso por Juvenalia. Videojuegos con un gran stand de Nintendo disponible para todo aquel que quisiera probar. Robótica e incluso elementos de robótica desarrolladas por innumerables piezas de Lego, una gran atracción para muchísimos niños… ¡Y no tan niños! Juegos tradicionales como los que vimos en el sector de los juegos de madera, donde estaba la rana, el tangram o incuso el quién es quién. Área creativa donde tejer, apuntarse a ser locutor de radio o visitar una construcción de cartón. La música ambientada por el recinto y amenizada, en un escenario en uno de los dos pabellones que ocupa el evento, por unos personajes de lo más entretenidos, a tamaño real y que hacían bailar a todo el que se acercase. Numerosos puestos de comida, cafetería o dulces enriquecían los estómagos de los presentes.