Mientras la mayoría de los carnavales se celebran en invierno, Colmenar Viejo desafía la norma y llena sus calles de color, música y alegría en pleno verano. Este año, del 18 al 20 de julio de 2025, el municipio madrileño vivirá su Carnaval de Verano, una celebración única que convierte el calor estival en el mejor aliado de la fiesta. La localidad se engalana para recibir a miles de vecinos y visitantes que disfrutan de desfiles, concursos de disfraces y actuaciones musicales.
El ambiente que se respira durante estos días es de pura diversión. Las calles se llenan de comparsas, carrozas y disfraces creativos que transforman cada rincón del municipio. Desde familias enteras hasta grupos de amigos, todos participan con entusiasmo, demostrando que el carnaval no entiende de estaciones y que cualquier momento es bueno para celebrar la vida.
Una tradición joven pero con carácter propio
El Carnaval de Verano de Colmenar Viejo es una fiesta relativamente joven en comparación con otros carnavales históricos. Nació hace algo más de dos décadas como una iniciativa para dinamizar el verano colmenareño y ofrecer una alternativa lúdica durante los meses de calor. Poco a poco, fue ganando popularidad hasta convertirse en uno de los eventos más esperados del calendario festivo del municipio.
La idea de trasladar el carnaval a julio surgió tanto por motivos climáticos como por el deseo de involucrar a más público, ya que en febrero muchas actividades se solapan con exámenes escolares o compromisos laborales. Hoy en día, el Carnaval de Colmenar Viejo es un orgullo local y una seña de identidad que destaca en la Comunidad de Madrid.
Desfiles llenos de color y creatividad
Uno de los momentos más esperados es el gran desfile de disfraces, que recorre las principales calles del municipio. Comparsas, grupos de amigos y familias participan mostrando disfraces originales y coreografías que sorprenden por su ingenio. El desfile es un espectáculo vibrante, con música en directo y carrozas decoradas con esmero que convierten el recorrido en una auténtica fiesta.
Además, se premia la creatividad con concursos en distintas categorías, desde disfraces individuales hasta grupales y carrozas. Estos premios incentivan la imaginación y hacen que cada año el nivel de participación y originalidad sea aún mayor. La implicación de los vecinos es absoluta, contribuyendo a un ambiente festivo y acogedor.
