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Saint Levant lleva su gira AFANDI WORLD TOUR a Madrid

27 de julio de 2026 · Sebas Fernández

Saint Levant lleva su gira AFANDI WORLD TOUR a Madrid
Saint Levant. Foto: Matt Hrkac of Matt Hrkac Photography (BY 4.0)

Saint Levant llega a Madrid con una propuesta que va bastante más allá de un concierto al uso. El 30 de noviembre de 2026, La Riviera recibirá una parada de su AFANDI WORLD TOUR, una gira internacional con la que el artista palestino está recorriendo Norteamérica, Europa y Oriente Medio. La cita madrileña forma parte de un itinerario que ha despertado atención por la ambición del proyecto y por la manera en que Saint Levant ha construido un lenguaje propio entre la música, la identidad y la narración escénica.

Detrás de ese nombre artístico está Marwan Abdelhamid, un creador que ha sabido convertir su biografía en una parte esencial de su obra. Nacido en Gaza y con una proyección cada vez más sólida fuera de su entorno de origen, se ha hecho un hueco en la escena internacional con una fórmula muy personal: letras en árabe, inglés y francés, una producción que cruza el pop con el R&B y el hiphop, y una forma de contar su mundo que no se limita a la canción. Quien acuda a Madrid se encontrará con un artista que no solo interpreta, sino que construye un relato.

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Una gira pensada como relato escénico

La AFANDI WORLD TOUR no se presenta como una serie de conciertos convencionales, sino como un espectáculo con vocación narrativa. Saint Levant ha ideado Layali Al Afandi, un formato inspirado en las cabarets levantinas de los años noventa, con una puesta en escena que mezcla música en directo, historia y escenografía. La propuesta busca recuperar una atmósfera cultural muy concreta, vinculada al imaginario de Beirut y a su vida nocturna, y trasladarla al escenario con una lectura contemporánea.

Esa dimensión teatral cambia por completo la manera de acercarse al concierto. No se trata solo de escuchar canciones conocidas o de descubrir nuevos temas, sino de entrar en una construcción artística en la que cada elemento parece pensado para reforzar una idea de fondo. La música, la estética y el relato se entrelazan para dar forma a un universo propio, y ahí reside buena parte del interés de la fecha madrileña. ¿Qué ocurre cuando un artista decide que cada actuación debe contar también una historia? El resultado, al menos en esta gira, apunta a un formato con más capas de las que suele ofrecer una noche de directo.

La inspiración en las cabarets levantinas de los noventa también aporta una lectura cultural muy sugerente. Saint Levant se mueve en un terreno donde la memoria, la identidad y la modernidad se cruzan sin esfuerzo aparente. El show recupera referencias de aquella época para mirar de frente a la cultura árabe contemporánea, con especial atención a la música, la moda y la creación artística que han contribuido a modelarla. Esa mezcla de archivo emocional y presente escénico convierte cada parada del tour en algo más cercano a una obra construida que a un simple repertorio de canciones.

Un artista que ha hecho de la mezcla su sello

La trayectoria de Saint Levant ayuda a entender por qué su presencia en Madrid genera tanta expectación. Su nombre empezó a circular con fuerza en 2022 gracias a la canción Very Few Friends, el tema que marcó su salto internacional. Desde entonces, su figura ha crecido con rapidez, impulsada por una combinación poco habitual de carisma, relato personal y una sonoridad que no se acomoda a una sola tradición. Su música toma elementos de la herencia musical árabe y los cruza con el R&B, el hiphop y el pop actual, sin perder claridad ni identidad.

Ese cruce de lenguas también forma parte de su atractivo. Cantar en árabe, inglés y francés no es solo una decisión estilística, sino una manera de situarse en el mundo desde varios lugares a la vez. En sus canciones conviven registros distintos, pero el resultado no suena disperso, sino articulado alrededor de una voz reconocible. Saint Levant ha sabido convertir esa pluralidad en una marca artística, y eso explica que su público no se limite a una sola escena ni a un único territorio cultural.

También pesa mucho su forma de presentarse ante el público. Saint Levant no aparece como una figura distante, sino como alguien que utiliza la narración personal para dar más espesor a lo que interpreta. Creció en Gaza, y esa experiencia atraviesa su obra sin necesidad de subrayados excesivos. Su música habla de pertenencia, de desplazamiento, de memoria y de presente. Todo eso aparece filtrado por una estética pop muy cuidada, que le permite moverse con naturalidad entre lo íntimo y lo expansivo.

Lo que aporta la cita madrileña

En Madrid, la parada de la gira tiene un atractivo claro para quienes buscan algo más que una noche de repertorio al uso. La fecha del 30 de noviembre sitúa el concierto en la parte final del recorrido europeo, después de un paso por distintas ciudades del continente y antes del cierre de la gira. Esa posición en el calendario añade un interés añadido, porque el espectáculo llegará probablemente con el formato ya afinado y con la narrativa escénica plenamente desplegada.

La actuación en La Riviera se inserta, además, en un contexto de gran visibilidad para el artista. Saint Levant se ha consolidado como una de las voces jóvenes más llamativas de la música internacional, en parte por su capacidad para conectar con públicos diversos sin diluir su personalidad. Para quien siga de cerca la evolución de la música pop con raíces, este concierto ofrece una ocasión muy clara para ver cómo se traduce esa mezcla en directo, con una producción pensada para dar peso a cada capa del show.

Hay también un aliciente evidente en la propia estructura del espectáculo. La gira promete una experiencia que combina música y representación, con un componente visual y narrativo que no suele estar tan presente en una actuación de pop contemporáneo. Esa ambición escénica hace que la cita madrileña se lea como algo más abierto que un simple paso por una sala: es un capítulo dentro de un proyecto artístico más amplio, con una identidad muy marcada y un discurso reconocible.

Una carrera que crece desde la personalidad

Saint Levant no ha construido su nombre a partir de la uniformidad, sino desde la diferencia. Su música no intenta camuflar su origen ni suavizar las referencias culturales que la atraviesan. Al contrario, las integra en un lenguaje que suena actual, accesible y muy definido. Esa combinación le ha permitido conectar con un público global sin renunciar a los matices que hacen singular su propuesta.

En una época en la que muchos artistas persiguen fórmulas rápidas, su caso resulta interesante porque apuesta por una construcción más compleja. Hay una historia personal detrás, pero también una idea estética muy precisa. Hay canciones pensadas para emocionar, pero también un marco escénico que les da otro sentido. Y hay, sobre todo, una voluntad de situarse en la música popular desde un lugar que dialogue con la tradición árabe sin quedar atrapado en ella.

Ese equilibrio entre cercanía y sofisticación explica buena parte de su crecimiento. Su obra funciona tanto por lo que cuenta como por cómo lo cuenta. La mezcla de idiomas, el uso de referencias culturales y la manera en que articula su presencia escénica le han dado una proyección que va más allá de una moda pasajera. Por eso la llegada de AFANDI WORLD TOUR a Madrid no se entiende solo como una fecha en una agenda de conciertos, sino como la oportunidad de ver de cerca un proyecto que está expandiendo las formas del pop contemporáneo.

Un cierre de gira con mirada internacional

La ruta de esta gira sitúa a Saint Levant en una posición poco habitual para un artista de su generación, con una agenda que cruza varias regiones y que confirma su alcance fuera del circuito más inmediato. Que Madrid aparezca en ese recorrido junto a otras capitales europeas refuerza la idea de que su propuesta ya funciona en un plano internacional y que su lenguaje ha encontrado un espacio propio dentro de la música actual.

Por eso esta fecha llama la atención incluso antes de que suene la primera canción. El concierto llega precedido por una trayectoria breve, pero intensa, y por una construcción artística que ha sabido crecer con coherencia. El 30 de noviembre, La Riviera será uno de los escenarios donde esa identidad se mostrará con más claridad, en una noche que se anuncia como un cruce entre concierto, relato y puesta en escena, con Saint Levant afirmando con fuerza una voz que ya no pertenece solo a una escena concreta, sino a un mapa mucho más amplio.

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