Lorca, Zorrilla y la gran tradición reescrita
La temporada vuelve una y otra vez a los autores que han marcado el teatro en español, pero lo hace con versiones que desplazan el foco y buscan otra respiración escénica. En la Sala Jardiel Poncela se suceden Un señor... cualquiera, a partir de Mercedes Pinto, Moscú no existe, un espectáculo de L'Om Imprebís sobre textos de Antón Chéjov, y Leyendas nuevas de Zorrilla, de Raúl Losánez a partir de textos de José Zorrilla, con dirección de Ana Contreras.
También pasan por ese espacio La señorita Julia, de August Strindberg, en una adaptación de Pilar Valenciano, y El sueño de un poeta. Miguel Hernández, una dramaturgia de Amparo Climent sobre la vida y la obra del poeta, con dirección de Jesús Cracio. Después llegarán Doña Rosita la soltera, de Federico García Lorca, en versión de Marc Rosich, y Doña Jimena Díaz de Vivar, gran señora de todos los deberes, de María Teresa León, dirigida y dramaturgizada por Ignacio García. La temporada se completa allí con Poeta perdido en Nueva York, basado en las cartas y poemas de Poeta en Nueva York de Lorca, y con 1984, de George Orwell, en versión de Javier Sánchez-Collado y Carlos Martínez-Abarca.
Voces contemporáneas y nuevos enfoques escénicos
Junto al repertorio clásico, la programación deja sitio a lecturas más recientes y a montajes que trabajan el presente desde la escena. La colmena, de Camilo José Cela, llega adaptada por Eduardo Galán y dirigida por Ignacio García, con un reparto encabezado por Críspulo Cabezas, Patxi Freytez, Elena Ballesteros y Pepa Pedroche. También aparece La muerte y la doncella, de Ariel Dorfman, con dirección y adaptación de David Serrano y un elenco formado por Miguel Rellán, Manuela Velasco y Juan Carlos Vellido.
A ese bloque se suma Divinas palabras, de Valle-Inclán, en versión de Antonio Campos y Javier Uriarte, con dirección escénica de Javier Uriarte y música de Carlos Beceiro. Y en el tramo final de la temporada destaca La orgía dorada, una reinterpretación contemporánea de la revista musical original de Muñoz Seca, Pérez Fernández y Borrás, con dramaturgia de Pedro Víllora y dirección de Emiliano Suárez. Entre unas y otras, la programación dibuja un mapa muy claro: tradición sí, pero nunca como pieza cerrada.
Música, festivales y un calendario que no se queda quieto
La vertiente musical también tiene peso propio dentro de la temporada. El calendario incluye el Festival Internacional JAZZMADRID 2025, programado del 4 al 29 de noviembre de 2026, una cita que vuelve a situar el jazz en el centro de la programación otoñal. A continuación llegan los XXXII Grandes del Gospel, del 26 de noviembre al 13 de diciembre de 2026, y el Gran concierto de Navidad: Escolanía del Escorial, previsto para el 14 de diciembre de 2026.
Más adelante, en junio de 2027, se celebrará el VIII Festival Música Antigua Madrid, una producción del propio centro cultural que añade otra capa a una temporada ya de por sí muy abierta en estilos y épocas. No se trata de un bloque accesorio, sino de una parte esencial del recorrido: del jazz al góspel, de la música navideña al repertorio antiguo, la programación deja claro que el escenario se piensa también como lugar de escucha.
Exposiciones para mirar la ciudad, el diseño y la imagen
Fuera de la escena, la temporada reserva espacio para tres propuestas expositivas que amplían el foco cultural del centro. Teatro de grandeza. Arte, arquitectura y ciudad en el Madrid Barroco ocupará el calendario de octubre de 2026 a enero de 2027, con organización de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Paisaje Urbano del Ayuntamiento de Madrid y comisariado de Delfín Rodríguez Ruiz y Fernando Checa Cremades, junto a Helena Pérez Gallardo como comisaria técnica.
Después llegará X Madrid Design Festival, entre febrero y marzo de 2027, y más tarde PHotoESPAÑA27, de mayo a julio de 2027, ambas producciones de La Fábrica. En otro espacio, Día de Muertos: El altar se presentará de octubre a noviembre de 2026. Juntas, estas muestras completan una temporada que no se entiende solo desde el teatro, sino también desde la arquitectura, el diseño y la fotografía.
Un recorrido largo para ir siguiendo con calma
La programación 2026/2027 del Fernán Gómez deja una sensación muy concreta: la de una temporada construida con ambición, variedad y continuidad. Hay textos clásicos, sí, pero también revisiones, adaptaciones, música, festivales y exposiciones que ensanchan el marco y evitan que el conjunto se quede en una simple sucesión de títulos reconocibles.
Con esa mezcla de repertorio, memoria y lectura contemporánea, el centro cultural vuelve a proponer un itinerario amplio para quienes buscan teatro con fondo, música con recorrido y exposiciones que dialogan con la ciudad y con su historia. A veces, la mejor forma de medir una temporada es ver cuánto consigue enlazar sin perder personalidad; aquí, ese enlace está muy bien trazado.