Hasta el 14 de septiembre de 2025, Los Teatros del Canal presentan Los cuernos de don Friolera, una de las piezas más emblemáticas del dramaturgo Ramón María del Valle-Inclán. Esta obra, perteneciente a la serie de las esperpénticas, es un retrato ácido y mordaz de la sociedad española de principios del siglo XX, en la que la sátira, el humor grotesco y la crítica social se entrelazan magistralmente.
La propuesta escénica, dirigida por Ainhoa Amestoy, ofrece una mirada actual a un texto clásico, explorando la vigencia de los temas tratados por Valle-Inclán: el honor, la hipocresía, el poder militar y la rigidez de las convenciones sociales. El montaje propone un diálogo entre el pasado y el presente, invitando al público a reflexionar sobre lo que ha cambiado y lo que aún permanece.
La esencia del esperpento
El esperpento es, sin duda, una de las grandes aportaciones de Valle-Inclán al teatro universal. A través de la deformación caricaturesca de la realidad, el autor consigue mostrar la crudeza y el absurdo de la condición humana.
En Los cuernos de don Friolera, esta técnica se utiliza para ridiculizar la obsesión por el honor y la reputación, mostrando cómo estos conceptos pueden conducir a situaciones extremas y absurdas. El humor y la crítica se entrelazan en un estilo que sigue resultando sorprendentemente actual.
Una trama marcada por la ironía
La obra narra la historia del teniente don Friolera, quien se enfrenta al rumor de una supuesta infidelidad de su esposa. Movido por la presión social y los códigos del honor, el protagonista se ve arrastrado hacia un desenlace trágico que refleja las contradicciones de una sociedad dominada por las apariencias.
Valle-Inclán logra construir una historia tan hilarante como devastadora, en la que el espectador se debate entre la risa y la reflexión. El texto pone en evidencia la fragilidad de los valores que sustentan la vida social y militar de la época.
