Qué tipo de propuestas vas a encontrar
Entre los 58 espectáculos de esta edición hay una combinación amplia de disciplinas y enfoques. La programación incluye 37 estrenos absolutos, así que buena parte de lo que se verá en la muestra llega por primera vez al público dentro de este marco. Eso da una idea bastante clara de lo que propone Surge Madrid en Otoño: no una reposición de repertorio, sino un espacio para lo que todavía está naciendo.
En el apartado de estrenos aparecen títulos como Conferencia montañera, de Óscar Bueno Rodríguez; De las cenizas aquel jardín, de Cambaleo Teatro; El depredicador, de Víctor Colmenero Mir; Jardín, Apocalipsis y La familia (Addams), de Anto Rodríguez; KERMÉS, de La Cantera; Mendia, de Mikele Urroz Zabalza; Última velada futurista para el presente, de Nerea Lovecchio; Nuestra ausencia amarga, de El Curro DT, y Sudario, de Carmen Quismondo. Son piezas muy distintas entre sí, pero comparten esa voluntad de ir más allá de la fórmula reconocible.
Emergentes, actividades transversales y residencias
La sección Emergentes vuelve a dar espacio a artistas noveles. En esta edición participan Teresa Sanz con Bodegón vivo; Sol Bribiesca con Cuerpo anfibio; Cristian González con Fracasar nunca fue tan sexy; Candela May y Macarena Regueiro con Vamos que nos vamos, y Colectivo La Nevera con Si esto fuera. Para quien sigue la escena alternativa local, esta parte del programa suele ser una de las más estimulantes, porque permite asomarse a nombres que están empezando a construir lenguaje propio.
Junto a ello, las actividades transversales exploran formatos menos habituales, pensados para vestíbulos, calles o redes sociales. Entre los creadores y compañías presentes figuran Proyecto Mosaicos, Corpo Liminal, Cía La Abandonada, Cía Las Titis, Nunca se sabe, Miguel de Blas, Virginia Rodríguez y José Céspedes, Eva Viera, Carlos Pulpón, Tejido Conectivo, Juan Gómez Alemán, Arturo Babel y The Little Queens. Esta última presentará MELSA, una pieza de danza de calle que incorpora lengua de signos española y audiodescripción en directo.
La muestra también acoge tres proyectos en residencia en AZarte, DT Espacio Escénico y Teatro La Usina. Son Castillo de naipes, de Compañía Enredadera; Dislocadas: una fiesta móvil, de Andrea El Ameri Ruiz, y Las reinas no bajan la ventanilla, de Sonia Pérez Olmedillo. Son procesos que permiten seguir una creación desde dentro, con la expectativa de ver el resultado ya integrado en la programación de la muestra.
Dónde se reparte la programación
La edición de este año llega a 19 espacios de la región, todos ellos muy vinculados al circuito alternativo madrileño. Entre los escenarios figuran ArtEspacio Plot Point, AZarte, Centro del Títere, DT Espacio Escénico, El Pasillo Verde Teatro, El Umbral de Primavera, La Mirador, Nave 73, Réplika Teatro, Sala Bululú 2120, Sala Cuarta Pared, exlímite, Sala Tarambana, Teatro de las Aguas, Teatro del Barrio, Teatro La Usina, Teatro Lagrada, Teatro Pradillo y Teatro Tribueñe.
La presentación de la programación ha tenido lugar en La Mirador, una sala que forma parte de esa red de espacios donde la creación escénica alternativa madrileña encuentra continuidad, público y riesgo. Esa es, al final, una de las claves de Surge Madrid en Otoño: no concentrar la oferta en un único punto, sino dejar que la ciudad y su escena se lean a través de varios lugares a la vez.
Una oportunidad para seguir la escena off madrileña
Quien se acerque a esta muestra encontrará una fotografía bastante precisa de por dónde se mueve hoy la creación alternativa en la Comunidad de Madrid. Hay piezas que revisan relatos clásicos, otras que parten de la tecnología o de la identidad, y otras que se inclinan por el cuerpo, la calle o el formato híbrido. La variedad no es un adorno: es la propia razón de ser del programa.
Y ahí está su atractivo para el público que sigue el teatro y la danza de la región. Surge Madrid en Otoño no pide elegir entre una disciplina y otra, sino dejar espacio para propuestas que ensanchan el mapa escénico madrileño y que, en muchos casos, solo pueden crecer en un contexto así.