POM CondeDuque ya está en marcha con una propuesta pensada para jóvenes de 14 a 30 años que quieren bailar, entrenar, investigar y compartir procesos en torno al movimiento. La idea no se queda en el ensayo entendido como una práctica cerrada: aquí también hay mediación, encuentros, espacios de convivencia y actividades que cruzan la danza con otras formas de hacer cultura.
La sala Polivalente se convierte así en un lugar de trabajo y de prueba para distintos estilos, del folclore al voguing, del kpop al flamenco, del hiphop al swing, del waacking a la salsa, del afrodance al soul. Todo el plan gira alrededor de una misma intuición: la danza no solo se muestra, también se ensaya, se discute y se construye en común. ¿Qué pasa cuando un espacio público se abre de verdad a quienes están empezando a profesionalizarse?

Una sala para ensayar sin pagar
La parte más inmediata del proyecto es la sala de ensayo y entrenamiento, abierta de martes a jueves, con turnos de 17:00 a 18:30 y de 18:30 a 20:00. El uso de los espacios es gratuito y se organiza en cuatro zonas de ensayo, una estructura pensada para que cada grupo pueda trabajar con margen y sin la presión de una clase cerrada o de una dinámica de exhibición.
Ese detalle cambia mucho la forma de entrar en contacto con la danza. No se trata de ir a ver algo terminado, sino de disponer de un lugar donde probar, repetir, corregir y compartir el proceso con otros cuerpos y otras sensibilidades.