El Lago de los Cisnes por el Ballet Clásico de Cuba

La belleza es algo con lo que todos nos deleitamos siempre que podemos y, dentro del arte, lo bello embriaga y envuelve. Pero… ¿Qué es eso del arte? Según nuestro diccionario «es una actividad en la que el ser humano recrea, con una finalidad estética, un aspecto de la realidad o un sentimiento en formas bellas valiéndose de la materia, la imagen o el sonido». Por tanto, se puede concretar en conclusión que arte y belleza van ligados y de la mano. Todo ello, en estado puro es lo que respiramos en el Teatro EDP Gran Vía con un espectáculo que hacía que todos los asistentes contuviesen la respiración a cada minuto.

También te recomendamos...
Foto: Mikel MASA

El Lago de los Cisnes, la mítica historia, narra un amor imposible entre el príncipe Sigfrido y Odette, una dulce reina convertida en cisne junto a toda su corte, por el hechizo del malvado brujo Von Rothbard. La joven únicamente será liberada del maleficio por aquel que le prometa amor eterno. El príncipe, un día de caza, descubre a la chica y se enamora perdidamente de ella, jurándole que, al día siguiente, le prometerá ese amor eterno en su acto para elegir esposa. Pero el brujo acude con su hija Odile, el cisne negro, engañando así a Sigfrido, puesto que es a ésta a la que le jura lealtad. Odette que lo ve desde el lago, sumida en la mayor de las tristezas, ya solo puede pensar en su propia muerte. Sin embargo, el muchacho corre en su busca, a suplicar su perdón, logrando así acabar con el maléfico Von Rothbard y permitiendo que gane la batalla el amor.

El Lago de los Cisnes del Ballet Clásico de Cuba conforma uno de los montajes con más sentimiento que he podido visitar. Sonoras melodías que envuelven, 32 bailarines que llenan el escenario con sus maravillosas dotes artísticas, coreografías elegantes que parecen ejecutadas en el aire, milimétrica coordinación, compenetración majestuosa… Perfección y maravilla en esencia. Esta compañía inició su recorrido en Madrid el 5 de julio plagado de vítores y sonoros aplausos. Con la conocidísima música de Tchaikovsky y las danzas vertiginosas que hielan la sangre, obtenemos la combinación perfecta para cultivar este éxito, junto con 55 años de recorrido de la propia agrupación. El Ballet de Camagüey vuelve a la capital fiel a sus técnicas y métodos y, como no, a la disciplina de Fernando Alonso, su fundador.

Foto: Mikel MASA

Acudir al teatro, siempre es enriquecedor, como siempre digo, pero si es para asistir a un espectáculo de esta calidad y nivel, la satisfacción se multiplica. Hasta el domingo 6 de agosto podréis hacerlo y, creedme… Lo recomiendo.


Plan relacionado

Ver más planes en Madrid