Historias que se enlazan: de Coco a Vaiana
Uno de los momentos más emotivos pasa por Coco, con Miguel invitando a seguir la música de su corazón. El espectáculo traslada al hielo el paso por el Puente Marigold para llegar a la Tierra de los Muertos, y lo convierte en un tramo muy visual donde la historia se apoya en el contraste entre emoción y celebración.
En el lado más aventurero, Vaiana aporta acción y sensación de viaje continuo. Se acompaña a Vaiana y al semidiós Maui en una travesía que incluye la llegada a la tierra de Tamatoa y la misión de devolver el corazón de Te Fiti, un argumento perfecto para que el hielo se sienta rápido, amplio y lleno de cambios.
Princesas y héroes: aventura, amor y valentía
La parte de Enredados se apoya en el encanto de la aventura compartida. Rapunzel y Flynn aparecen persiguiendo su objetivo con esa mezcla de comedia y decisión que define su historia, y lo que queda es la sensación de atreverse a dar el paso incluso cuando todo parece complicado.
También hay espacio para relatos que hablan de vínculos y de mirar más allá de la primera impresión. Se acompaña a Bella en su intento de llegar al corazón de Bestia en La Bella y la Bestia, se viaja a Arendelle con Anna y Elsa en Frozen —con la misión de frenar el invierno eterno— y se abre la puerta a princesas como Cenicienta o la propia Rapunzel, conectando generaciones sin necesidad de explicar nada de más.
Qué se siente en directo: patinaje, acrobacias y puesta en escena
Lo que se percibe desde la grada es una combinación muy medida de técnica y fantasía. El show se presenta como una experiencia familiar con acrobacias y coreografías espectaculares, donde cada escena busca sorprender sin perder la claridad para el público infantil: lo importante se entiende a la primera, y el resto se disfruta como un despliegue de movimiento.
Detrás de esa facilidad aparente hay una producción con recorrido y una organización muy sólida. Disney On Ice aparece acreditado como una producción de Feld Entertainment, y en España se enmarca dentro de una trayectoria de más de tres décadas bajo la gestión de Proactiv Entertainment, un dato que ayuda a entender por qué el montaje insiste tanto en el detalle, la coordinación y la sensación de gran formato.

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