Sin lugar a dudas, el rock en general es quizás uno de los tipos de música más escuchados de todo el mundo. Se trata de un género bastante potente, aunque a la vez puede ser de los más melancólicos y románticos que existen. Rock Circus busca interpretar a través de su show todos los sentimientos que afloran al momento de escuchar una canción de rock. Pero, ¿lo consiguen? Asistimos a la última función del espectáculo, el primero de noviembre y vaya que quedamos gratamente sorprendidos.
Para ser sinceros, llegamos a la carpa sin demasiadas expectativas, puesto que hemos conocido o visto en varias ocasiones, a través de internet, propuestas de este tipo, o por lo menos eso creíamos. No éramos conscientes de que estábamos a punto de observar un show en todas las reglas con música de muy buena calidad, artistas con muchísimo talento, una muy buena gestión del show y sobre todo un espectáculo que no paraba en ningún momento. Desde el comienzo hasta el final del evento, pudimos observar una gran cantidad de actuaciones, sin demasiadas pausas entre una y la otra, tal y cómo debe ser. Además, el maestro de ceremonias era de los más jocosos, interactuaba bastante bien con la audiencia y llevaba las riendas del show tal y cómo debía hacerlo.
Las actuaciones
En cuanto al tema de las actuaciones, podemos asegurar que se notaba el trabajo tan duro que requieren los actos y la cantidad de horas invertidas en preparar cada una de estos. Estamos seguros de que cada uno de los artistas que participaron en la producción son sumamente talentosos, pero el gran show que consiguieron armar no sería ni la mitad de lo majestuoso que logró ser, si no hubiese cientos de horas de trabajo detrás.
