Locuras Paralelas ya está en cartel en Madrid con una propuesta tan disparatada como sugerente: dos parejas, un piso compartido por dos realidades y una frontera muy fina entre lo que parece normal y lo que no lo es. La obra, escrita por Gabriela García y Paco Mir, se mueve con soltura entre la comedia y el juego mental, y convierte una situación imposible en el punto de partida de una historia llena de cruces, repeticiones y sorpresas.
Con Dafne Fernández, Fernando Andina, Diana Palazón y Sergio Mur al frente, el montaje se adentra en las decisiones que cambian una vida, en el destino y en la posibilidad de que exista otra versión de nosotros mismos. ¿Qué pasaría si una elección distinta abriera una realidad paralela? Esa es la pregunta que sostiene una función pensada para quien disfruta con el humor inteligente y con las obras que no se limitan a hacer reír.
La programación publicada sitúa varias funciones en el Teatro Pavón durante estos días, con sesiones por la tarde y entradas desde 16 euros en Madrid. En Teruel también figura una función en el Teatro Cine Marín con entradas desde 18 euros, aunque la propuesta que ocupa ahora mismo la cartelera madrileña es la que concentra el interés de esta etapa en el Pavón.

Una comedia que gira sobre sí misma
La gracia de Locuras Paralelas está en que no se conforma con un enredo de pareja al uso. Parte de una imagen poderosa, un piso en el que cocina y baño pertenecen a mundos distintos, y desde ahí va estirando la idea hasta convertirla en una comedia psicológica con aire surrealista. El resultado es un mecanismo teatral que avanza a base de repeticiones, encuentros que vuelven de otra manera y pequeños desajustes que alteran la lógica de lo cotidiano.
Paco Mir dirige una pieza que no busca la carcajada fácil, sino ese punto en el que el humor deja paso a la duda. La obra habla de relaciones, de decisiones vitales y de todo lo que podría haber sido distinto si un detalle hubiera cambiado. Por eso funciona bien tanto para quien va al teatro a pasar un buen rato como para quien agradece que la comedia también le deje pensando al salir.