Arde infantil es una comedia incómoda, ácida y cada vez más imprevisible sobre dos personas que empiezan hablando de un cenicero y terminan enfrentándose a algo bastante más grande.
Una profesora y un padre se quedan a solas en un aula de infantil. Marta solo quiere terminar su jornada y Gael ha venido al colegio por un asunto aparentemente sencillo: un regalo del Día del Padre. A partir de ahí, la conversación deriva en discusiones sobre cómo estamos educando a nuestros hijos, cómo estamos viviendo nuestras vidas y por qué necesitamos tener una opinión sobre absolutamente todo.
La obra se representa en la Sala Komodia (Madrid). La duración es de 60 minutos, y la categoría es comedia.