En CentroCentro, en Madrid, se presenta una exposición titulada El instante es semilla viva.
El presente que se plantea no se fija en un punto estable: se mueve, respira y vibra. Las obras que forman parte de la exposición se sitúan en ese borde, con cuerpos en proceso, presencias que emergen y se retiran, y materialidades que dudan antes de decidir qué ser.
La exposición no busca estabilizar la forma y habita el umbral donde la forma aún no se ha cerrado. En ese estado de tránsito, las prácticas se cruzan, se afectan y se acompañan; lo que se configura es una red de afinidades, conversaciones y gestos compartidos. El hacer aparece como construir condiciones para sostener el tiempo, el cuerpo y la duda.